Thomas Cook, a la izquierda, y Joseph Feeney, a la derecha, junto a sus esposas cobrando el premio.
Dos amigos de Wisconsin, estado en el noreste de Estados Unidos, hicieron un compromiso en 1992: como jugaban a la lotería cada semana, acordaron que si eventualmente uno ganaba compartiría su premio con el otro, sin importar quién comprara el boleto. Sellaron el compromiso con un simple apretón de manos. El momento llegó 28 años después del pacto. Uno de los dos ganó un premio de 22 millones de dólares en el juego Powerball, respetó la palabra empeñada y compartió el premio con su amigo. El afortunado fue Thomas Cook, de Elk Mound, Wisconsin, quien compró un boleto el pasado 10 de junio en una sucursal en calle County, en el pueblo de Menomonie. Se dio cuenta que había ganado mientras desayunaba. "Fue toda una experiencia. Cuando leí los primeros dos, tres números, de alguna forma me congelé y se lo pasé a mi esposa y luego ella también se congeló", relató Cook entre risas.
Ambos compraron boletos semanalmente por décadas y dijeron que si uno ganaba, compartiría con el otro.
Tras la revisión, llamó a su socio del apretón de manos, Joseph Freeney, que vive precisamente en Menomonie, el pueblo donde fue comprado el boleto, Feeney reaccionó sorprendido y le pregunto a Cook si estaba bromeando, pero como es aficionado a la pesca, usó una alegoría relacionada: "¿Me estás sacudiendo el anzuelo?", preguntó. Finalmente entendió que todo era cierto. Al cobrar, Thomas Cook explicó a la Wisconsin Lottery del pacto entre los dos amigos y su intención de dividir el premio, lo que fue respetado por la empresa pagadora. Por eso en la fotografía oficial ambos aparecen recibiendo el pozo junto a sus esposas con el tradicional cheque gigante de cartón, pero inscrito con los nombres de ambos. "Un apretón de manos es un apretón de manos", dijo Cook para explicar su respeto al pacto, en una entrevista dada al sitio de la lotería (https://bit.ly/2BtXKhp). "Dijimos que cuando llegara el gran boleto ganador íbamos a dividirlo, así que compramos todas las semanas... sin pensar realmente qué sucedería", agregó Feeney, el afortunado amigo. "Felicitaciones a Tom, Joe y a sus familias. El poder de la amistad y de un apretón de manos ha valido la pena. Estoy muy emocionada por ellos, su día de suerte ha llegado", dijo Cindy Polzin, directora de Wisconsin Lottery, en un comunicado (https:// bit.ly/2ZVZtFp).
De una vez o en 30 años.
Los ganadores de la lotería en Estados Unidos pueden elegir recibir su premio en dos modalidades: pueden dividir el monto total en pagos anuales iguales por 30 años, o pueden cobrar la suma completa de dinero, la que queda bastante menor debido al pago de impuestos. En la primera opción, los beneficios impositivos permiten acceder al monto total del dinero ganado, pero cobrado en un periodo largo de tiempo. La segunda modalidad permite acceder a un monto mayor de una sola vez, pero pagando mayores impuestos federales. En el caso de los amigos de Wisconsin, ellos se decidieron por cobrar la suma completa y por eso el premio total pagado quedó en 16,7 millones de dólares. Dividido y sometido a impuestos federales y estatales cada amigo se quedará con 5,7 millones de dólares. ¿Sus planes para ese dinero? Según contaron, nada muy extravagante. Thomas Cook avisó que renunciaba a su trabajo con dos semanas de anticipación y ahora planea estar retirado de la vida laboral, dedicarse a su familia y viajar sin estrés. También dijo que seguirá jugando a la lotería. "Podemos hacer aquello con lo que nos sintamos cómodos. No puedo pensar en una mejor manera de retirarse", contó. Joseph Feeney ya estaba jubilado de un departamento de bomberos local. Él también quiere viajar. Incluso ya en varias oportunidades los amigos han viajado juntos, acompañados de sus respectivas esposas. Hicieron un viaje por carretera en un vehículo pequeño, modelo PT Cruiser convertible de la marca Chrysler, el que planean mejorar para futuros paseos.
Fuente: LUN 25072020 Pag. 14

